Buenas prácticas

Existen casos recientes (y no tan recientes) de producciones audiovisuales que han tenido un impacto decisivo en la economía de un lugar, ya no sólo por los ingresos (directos e indirectos) que ha generado durante su rodaje, sino por el aumento en el turismo que han generado.

Y es que el turismo cinematográfico es uno de los sectores con mayor crecimiento dentro de la industria turística, confirmándose así al cine como una herramienta con enorme poder para la conformación y difusión de imágenes del espacio geográfico y cultural que juegan un papel muy significativo en la toma de decisiones que lleva a cabo el turista a la hora de escoger su destino de vacaciones. Hasta el punto que Turismo y Cine son dos actividades que, con el tiempo, parece que van más ligadas.

Desde “Braveheart” (film que provocó un aumento del 300% de las visitas del monumento de William Wallace en Escocia), pasando por “La Playa” (en el año 2000 los jóvenes viajaron un 25% más a Tailandia), o Harry Potter (múltiples localizaciones del Reino Unido donde se filmó la saga aumentaron de media un 50% sus visitas), todos ellos suponen ejemplos muy claros de los beneficios que una producción audiovisual puede reportar en un territorio. Por no mencionar el caso de Bergues, una pequeña localidad del norte de Francia que sirvió como emplazamiento para el rodaje de la película “Bienvenidos al Norte”, la película francesa más vista de la historia, la cual provocó que el número de personas que visitaron este municipio aumentarán el 200% y que productos locales, como el queso “maroilles” y la cerveza marca Ch’ti, se pusieran de moda. Varios turoperadores organizaron visitas a la región para descubrir los lugares donde se rodó la película.

Pero si hablamos de turismo cinematográfico, tenemos que mencionar dos casos paradigmáticos: Juego de Tronos y El Señor de los Anillos.

Nueva Zelanda fue el “set” de rodaje de la trilogía de El Señor de los Anillos. El país "kiwi" ha sabido aprovechar de forma muy productiva el “filón” que suposo la producción dirigida por Peter Jackson. Y gran prueba de ello es el pueblo de “Hobbiton”, creado especialmente para la película (y posteriormente usado para la trilogía de El Hobbit) y que ha permanecido en pie para convertirse en una de las atracciones turísticas más visitadas del país.

Juego de Tronos, producida por HBO y rodada en países tan dispares como Islandia, Irlanda del Norte, Croacia, Marruecos, o, por supuesto, España, ha establecido un antes y un después en lo que se refiere a turismo cinematográfico. Las principales localizaciones de rodaje de la serie han sufrido un cambio importante en cuanto a número de visitantes y en el mapa turístico del país. Siendo un claro ejemplo de ello Irlanda del Norte, donde se ha creado una extensa ruta para visitar los emplazamientos donde se ha rodado la serie, contando incluso con una app donde encontraremos mapas e infinidad de información sobre todas las localizaciones donde se rodó la famosa serie.

Así pues, estamos ante un clarísimo caso de una buena implementación de lo que ha sido un fenómeno de masas como Juego de Tronos en el proyecto de crecimiento turístico de un país.